¿Cómo podemos escapar?

¿Cómo podemos escapar de la ira que se cierne sobre la humanidad? ¿Es posible no sólo sobrevivir, sino vivir en un lugar de paz y seguridad? Sí, es posible, pero...

Una cosa que aflige mucho a los humanos es la falta de seguridad. Y esto no sólo por el aumento de la delincuencia y el incremento de la criminalidad, sino porque incluso el sistema de justicia ejercido por el Estado-nación está torciendo la ley y la justicia, incluso yendo en contra de lo que él mismo había establecido como pauta a seguir a la hora de juzgar los asuntos y conflictos que puedan surgir entre los humanos.

Previendo todo esto, Dios elaboró las bases constitucionales por las que los jueces deben ejercer el juicio y la justicia.

Y la pauta trazada por Dios proporciona seguridad y garantías de que quienes la practiquen escaparán a su juicio. No sólo eso, sino que además tendrán otra vida, en la que los que escapen vivirán sin trepidación ni miedo.

Y esta regla determinada por Dios es su Ley, el decálogo. Él la llama "La Ley Perfecta, que hace perfecto a todo el que la practica". Salmo 19:7. Porque ésta es una de las directrices de Jesús. Véase:

"Sed, pues, perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto". Mateo 5:48.

Y la gracia de Dios, que puede darnos este favor, se basa en su justicia, vean:

"para que así como el pecado reinó por la muerte, así también la GRACIA reine por la JUSTICIA que lleva a la vida eterna por medio de Jesucristo, Señor nuestro". Romanos 5:21.

Notemos que no sólo reina la gracia de Dios por medio de Su justicia, que es Su Ley, sino que también conduce a la vida eterna. De hecho, otro texto afirma esto, vea:

"Y yo sé que TU MANDAMIENTO ES VIDA ETERNA. Por eso, todo lo que digo, lo digo exactamente como el Padre me lo ha dicho". Juan 12:50.

Por tanto, dice el Espíritu Santo:

"¿cómo escaparemos, si no tomamos en serio esta gran salvación? Fue anunciada primero por el Señor, pero después nos fue confirmada por los que la oyeron". Hebreos 2:3.

"Estad atentos y no os neguéis a escuchar al que habla. Porque si los que se negaron a escuchar al que divinamente les amonestaba en la tierra no escaparon, mucho menos escaparemos nosotros si nos apartamos del que nos amonesta desde el cielo." Hebreos 12:25.

Guarulhos SP, 17/02/2024

Oli Prestes

Misionero